Desde que sucedió lo de Once me puse a leer los contratos de concesión de servicios públicos del menemato, me justifiqué pensando que mi formación en derecho penal me impedía comprender los términos de los contratos entonces acudí a mi ex profesor de derecho administrativo, genio él, y si bien me aclaró un poco el panorama, me advirtió que los contratos estaban escritos "en difícil" adrede, menos entendés, menos posibilidades tenés de argumentar contra ellos.
Sabemos que nos han depredado, desde la decisión del poderoso Secretario de Estado Estadounidense Henry Kissinger de promover dictaduras en el Cono Sur de nuestra América hasta la profundización de esas políticas depredadoras en la década de los noventa, sabemos que nos han robado todo.
Ahora bien, con la masacre de Once nos enteramos de la peor manera, una vez más, qué sucede cuando todo falla, cuando la buena intención no va a acompañada de políticas acordes, cuando el "mientras que ande más o menos" impide que seamos previsores, que nos adelantemos, aunque suene exagerado a evitar daños, muertos, impotencia.
Que los empresarios buscan la mayor ganancia con el menor costo, es una obviedad, que si el Estado no los controla, a estos señores no les importa la vida de sus empleados, es otra obviedad, ahora que el Estado no los controle genera el peligro que sucedan cosas irreparables, como lo sucedido en Once.
Ya es una obviedad que la Presidenta, como depositaria de la administración central delegada por su pueblo, debe echar y denunciar a quien puso como la persona que debía evitar que esto suceda, Juan Pablo Schiavi, también creo, a pesar de algunos colegas que no lo consideran así, que el Estado, como representación máxima de la protección del interés nacional se presente como querellante, siempre y cuando, querelle tambien contra el o los funcionarios que no ha cumplido su responsabilidad.
Párrafo aparte se merece la Comisión de Transporte de la Cámara de Diputados, todavía no entiendo bien cual fue su función durante los dos años que estuvo con la mayoría de la oposición, ¿se reunieron? ¿analizaron las denuncias de la Auditoría General de la Nación? órgano por si alguno no recuerda, que DEPENDE del Congreso de la Nación. Ellos también son parte del estado, el Poder Legislativo es el órgano más importante de la división de poderes, de allí salen las leyes que regularán nuestras vidas, ¿que le demandaron al Poder Ejecutivo en esta materia?
La otra cuestión que no puede soslayarse es la actuación policial en el lugar del hecho, todo era magnífico hasta que apareció el cuerpo de Lucas después de 57 horas, repito 57 horas del choque. En el medio, toda la parafernalia mediática, todos tragando bronce líquido para la tribuna.
El propio Juez fue al lugar del hecho, y el Comisario de la PFA a cargo de la Ferroviaria, como se le dice en la jerga, le mostró el lugar del hecho y le dijo que tenían todo bajo control, ¿todo bajo control con una persona que todavía no sabemos dónde está?, ¿quién requisó el tren? ¿se requisó MINUCIOSAMENTE, como dicen los manuales de criminalística? ¿A quién le estamos pagando el sueldo para que investigue, y en vez de eso, boicotean?
Todo falló, la concepción óntica del Estado falló, por eso, es momento de parar la pelota, levantar la cabeza y meter cuchillo sin piedad, ni prebendas, ni favores.
Quiero seguir esperanzada en que este es el rumbo, quiero creer que no me están engañando, quiero justicia y política en sus máximas expresiones. No quiero vagos que lleguen a cargos por contacto, quiero pibes de las villas en la Universidad, quiero que el padre y la madre de ese pibe viajen dignamente a sus trabajos, quiero que ganen bien, quiero que sus empleadores los cuiden, porque aunque nos quieran hacer creer en el mundo que los exitosos son los financistas especuladores, sabemos que sin laburantes no hay mundo posible.
Bien planteado el tema. Concuerdo en todo menos en la esperanza. Justamente, ésta concepción política es la que genera estos desmadres.
ResponderSuprimirTodo lo demás, yo también lo quiero. Es lo que deseamos (que los más pobres accedan a cierto status de dignidad).
Pero leyes antiterrorismo, entrega de la cordillera para un centenar de proyectos de megaminería de empresas extranjeras, proyectos "equis" y testaferros que imprimen billetes -nombrando sólo lo más actual, fijate que no te nombre los clásicos "Jaime-Schoclender-Moreno-DeVido-Felisa-Antonini"-, es un combo que te marcan una matriz de gobernar y hacer negocios que es imparable.
Lástima que no se trate únicamente de "empresarios buscan la mayor ganancia con el menor costo". En el medio, nos deja medio centenar de muertos.
Saludos, y nuevamente, buen trabajo!!
Agustín: n, Lat., nombre cuyo significado es "bolsa llena de lugares comunes". Eso sí, actualizado: nada de meterse con Skanska o los dos millones que compró Nestor, no. Está en la frontera de información: proyecto equis y testaferros. Wow.
ResponderSuprimirQuién habla, Agustín? Quién habla cuando hablás?
Marcelo: perdoname que mi "bolsa llena de lugares comunes" esté solamente mencionando las investigaciones en trámite, y no aquellas que la Justicia -presurosa- archivó rauda.
SuprimirPero necesitaba contestarte que yo, yo soy cuando hablo. ¿Qué insinúas? ¿De qué acusas? Qué opinión te merecen los 50 muertos del 23 de febrero, y la aparición de Lucas 57 horas después en el mismo tren? ¿En qué estás pensando cuando pretenden controlar el expediente presentándose como querellantes? ¿Y cuando después de pedir "tiempo" -tras cinco días de doloroso silencio- intervienen la empresa para controlar la prueba? ¿Y cuando el Juez -aún hoy- no allanó TBA? Pero eso sí, la acusación de "lugares comunes" sí, lista para disparar.
Me di una vueltita por su blog. Tampoco entendí un porongo.
Saludos.